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domingo, 20 de noviembre de 2016

Estigma sobre la esquizofrenia en la prensa

Uno de los principales objetivos que tenemos como grupo es promover la información sobre salud mental y trastornos o enfermedades mentales ya que uno de los principales problemas con los que lidian pacientes y familiares es el estigma de tener un diagnóstico psiquiátrico o recibir algún tratamiento psiquiátrico. Posiblemente luego de este post, haremos otros donde analizamos a profundidad el estigma. Ahora quisiéramos aprovechar un artículo publicado en la revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría sobre el estigma de la esquizofrenia en la prensa.


http://revistaaen.es/index.php/aen/article/view/16924

Un pequeño resumen:
Se realizó una búsqueda de noticias en 6 periódicos españoles que contengan la palabra “esquizofrenia” en el titulo o en el contenido de la noticia. Las noticias se separaron según el contexto del uso de la palabra: metafórico o no metafórico. En 2.41% de las noticias se usaba la palabra en sentido metafórico "prácticamente en todos los casos con una connotación negativa (incoherencia, desorden, desequilibrio, inestabilidad, excentricidad)".
Del resto de noticias (371), mas de la tercera parte (143, 38.5%) trataban sobre actos delictivos, y de estas noticias "la persona con esquizofrenia era víctima en 23 (16 ,1% ) y causante del delito en 120 ( 83.9%)... hasta en 9 de los 2 3 casos en que la persona con esquizofrenia ocupaba el papel de víctima de un delito, se justificaba, al menos parcialmente, al agresor".
Por otro lado del número restante da noticias "105 (28,3%) sobre divulgación científca, tratamientos o investigación, 40 (10,8%) nombraban a alguien con esquizofrenia sin profundizar más en el tema de la enfermedad mental, 37 (10%) hablaban sobre falta de recursos socio-sanitarios o sobre el estigma o discriminación sufrida por los enfermos, y 46 (12,4%) trataban sobre otros temas"
Como podemos ver hay un uso inadecuado del término  (generalmente peyorativo) y hay un predominio de noticias "policiales" sobre personas con esquizofrenia, siendo un alto porcentaje (83.9%) noticias donde estas personas son los causantes de un delito. 
No criticamos la cobertura de una noticia, pero un paciente con esquizofrenia puede alcanzar logros, a pesar de la barrera que significan los síntomas tanto activos como residuales, y eso tiene un valor muy grande que merecería cobertura para darle una información más fidedigna al lector y porque puede servir como aliciente para aquellos que inician la enfermedad o pasan por una recaída. 

Nota: Este artículo también puede ser encontrado en http://www.psiquiatrasasociados.com/noticias/estigma-sobre-la-esquizofrenia-en-la-prensa

domingo, 15 de febrero de 2015

Hable con ella

Hace algunas semanas, un suceso quebró la cadencia que suele haber en consultorio. El suceso dejó en evidencia la percepción errónea que el común de la gente tiene sobre algunos pacientes con trastornos mentales.  Entre personal de salud, esta percepción lamentablemente es igual o peor, y dentro del personal de salud incluyo a psiquiatras y otros especialistas en salud mental.

Una señora de unos 50 años había sido derivada de su centro de salud, donde era atendida regularmente, pero las atenciones psiquiátricas cesaron y le indicaron que vaya al hospital. La mujer comenzó a pedir una cita y al no encontrar una respuesta satisfactoria elevó su volumen de voz, acompañando sus reclamos con algunas "incongruencias". No puedo dar mayores detalles porque no pude ver la acción, sólo escuché los gritos de la señora. Para cuando salí los vigilantes de consultorio habían sacado a la señora del hospital, incluso uno de los vigilantes se quejó porque la dama les había propinado algunos golpes mientras forcejeaban para sacarla del hospital. 

Los vigilantes suponían que el problema se había solucionado, sin embargo la señora no había conseguido lo que quería, y como es lógico (desde mi punto de vista) regresó para conseguir su cita. Los gritos se repitieron y esta vez salimos algunos médicos a la recepción de consultorio. Por todo lo que había escuchado esperaba encontrarme a alguien fuera de sí,  repartiendo golpes o amenazando a la gente. Pregunté quien era la señora y si bien tenía una apariencia peculiar (traía consigo 2 botellas de plastico grandes y vacías, y lucía descuidada en el aliño), me permitió hablar, le dije que pasaría a consultorio, pero que no era necesario gritar. La señora accedió e ingresó a consultorio. Comenzó a contarme sus penas con sus familiares,  se desviaba con facilidad del hilo de la conversación,  le ofrecí una medicación vía oral y accedió.  No estaba en posibilidad de ofrecerle una ampolla porque estaba en consultorio y la paciente me había advertido que no quería "pinchazos en su cadera". La escuché por un rato y luego comenzamos a hablar sobre su tratamiento y como había llegado ese día. Le expliqué que lo mejor en ese momento era ser atendida en emergencia,  ubicar a sus familiares y posiblemente regresar a casa.

Le propuse ir a la emergencia del INSM,  que incluso un médico residente la acompañaría. Lo anecdotico es que el residente que la acompañaría se llama Jesús y el discurso de la señora giraba mucho sobre temas de religión, sin embargo ello no fue un factor preponderante para su aceptación a ser trasladada.

Creí que lo mas conveniente era finalizar yo mismo el proceso, así que me decidí a acompañarla junto a Jesús y un rotante. Felizmente ahora existe una comunicación entre el hospital y el INSM, y ya no es necesario salir y caminar mucho.

Mientras caminábamos me contaba de su familia, de sus atenciones en el centro de salud y al ingresar al INSM me dijo que conocía el lugar, al parecer había estado hospitalizada alguna vez. La dejamos en emergencia,  luego de haber hablado con el enfermero y regresamos a consultorio. 

El motivo de esta historia es para llamar la atención sobre nuestra actitud hacia pacientes con trastornos mentales. El Profesor Grover Mori siempre nos recuerda que los pacientes no son violentos, los "sanos" somos quienes promovemos la violencia.  Este caso lo grafica bien. La señora nunca intentó agredir, su comportamiento y su aspecto eran reflejo de su problema mental. Ella buscaba una atención y no se sentía comprendida y persistía, quizás con maneras diferentes porque son parte de sus síntomas. La agresión a los vigilantes era la respuesta al uso de la fuerza física por parte de aquellos. Entendamos que algunos procesos y señales sociales no siempre son aprehendidas por el paciente, pero la respuesta es tal cual una persona común y corriente.  Si estoy reclamando algo y de repente vienen unas personas a sacarme, trato de defenderme de aquello. Una cosa es justificar un hecho, que puede pasar por discusiones ajenas a la salud, y otra cosa es comprender la génesis del hecho. Si trato de ponerme en los zapatos de aquella persona que considero tan lejana a mí, conversare con la persona y podré entender los riesgos que llevan determinadas acciones, por lo tanto evitaré medidas como las señaladas y no se habrá producido un hecho que tenga que ser justificado.

Un colega me comentaba del consejo que recibió en otro hospital. A toda persona que venga con una queja hágala pasar y escuchela,  no se limite a dar una respuesta sobre la marcha. Es mejor "perder" unos minutos que perder la confianza de un paciente, tener que acudir a responder un memorándum y demás trámites burocráticos, donde el jefe posiblemente tenga el mismo prejuicio de la mayoría de gente.

El título de la entrada recuerda a una película de Almodóvar que encaja perfectamente con la prevención de estos casos: Hable con ella (él).

domingo, 22 de julio de 2012

Síntomas depresivos en cuidadores primarios de pacientes con diagnóstico de esquizofrenia paranoide

Para toda persona que tiene una pasión por cualquier área del quehacer humano, una de las principales satisfacciones debe ser que su trabajo pueda trascender y ayudar en mayor o menor medida a otras personas interesadas. Como parte de la formación como psiquiatra, en algunas escuelas es un requisito hacer investigación que se refleje finalmente en un trabajo de investigación.
La culminación del trabajo es un logro en sí mismo, pero lograr la difusión más allá del contexto local, significa un aliciente. La labor del médico debe ir más allá de un estímulo y la satisfacción radica en el mismo hecho de ejercer la medicina, pero tampoco podemos negar que un trabajo arduo que se vea reflejado en la mejoría de un paciente o en un logro académico calma un poco la carga laboral diaria en la que un médico se ve inmerso.
El proyecto de investigación para la residencia constituyó un reto, desde la concepción, la revisión bibliográfica, pasando por algunos retrasos burocráticos y otros debidos a observaciones, la mayoría de ellas dirigidas a mejorar el trabajo en evolución.
La recolección de información es, quizás, lo que conlleva más esfuerzo físico y finalmente el análisis de los datos es una tarea que parece nunca terminar. Después de casi dos años de terminado, el trabajo de investigación llevado a cabo en el Hospital Cayetano Heredia pudo ser publicado.
Cuando un residente me consulta sobre sus historias clínicas, les digo que el primer filtro deberían ser ellos mismos, mirar su trabajo y colocarse en la piel de un lector que va a leer por primera vez esa historia, ¿que dato me interesaría que me den?, ¿que le falta a ese relato para disecar la génesis de un fenómeno? En el caso de un trabajo de investigación se da algo similar, quizás no se logró la redacción limpia y el comentario preciso o hubo alguna eventualidad que no se tomó en cuenta y que un buen lector crítico va a encontrar. Creo que es el proceso de formación para alcanzar el nivel de sus propios referentes.
Por cuestiones de respeto a la revista que acogió el trabajo y que no tiene acceso libre no puedo publicar el trabajo completo, pero sí puedo compartir el resumen que seguramente también saldrá en internet en algún tiempo. No quiero dejar de pasar la oportunidad para agradecer a quienes apoyaron con sugerencias o trabajo en campo: a los co-autores por su paciencia y dedicación a pesar de su alta carga asistencial, y su amistad por sobre todas las cosas, a los docentes tanto del INSM (principalmente del servicio de emergencia) como del HNCH; a los externos de psiquiatría rotantes en el HNCH y a mis co-residentes por su apoyo en la captación de participantes del estudio. Un apartado especial merece el entorno familiar (familia nuclear y la familia en formación); al Dr. Grover Mori por su supervisión durante la residencia y fuera de ella, que con un par de palabras desarma defensas férreas de residentes hasta asistentes y principalmente; a los pacientes y a los cuidadores, que fueron la motivación de este trabajo y me han inspirado a seguir trabajando con ellos, en nuestras largas conversaciones (antes y después del trabajo) para lograr la difícil tarea de ponerse en su lugar, no sólo como una frase cliché, sino como una realidad.

Síntomas depresivos en cuidadores primarios de pacientes con diagnóstico de esquizofrenia paranoide que acuden al consultorio de Psiquiatría de un hospital general de Lima, Perú.
Resumen
Objetivo: Determinar la prevalencia de síntomas depresivos en cuidadores de pacientes con diagnóstico de esquizofrenia paranoide que acuden a consultorio de psiquiatría de un hospital general y estimar la correlación entre la severidad de la esquizofrenia y los síntomas depresivos del cuidador. Métodos: Se aplicó la Escala de Depresión de Zung (EDZ) y la Escala de Psicopatología Depresiva (EPD) a los cuidadores, además se evaluó la severidad de la esquizofrenia mediante la escala de Impresión Clínica Global (CGI). Resultados: Se evaluó 61 binomios paciente-cuidador. Entre los pacientes, el 63.9% fueron hombres y 88.5% solteros. De los cuidadores, 77.05% fueron mujeres, 47.5% casados y 42.6% fueron madres de los pacientes. La prevalencia de probable depresión clínica fue 3.3% y 14.8% de acuerdo a la EPD (≥25.5) y EDZ (≥56.25). Se encontró correlación entre el puntaje de la EDZ del cuidador y el CGI del paciente (rho=0.317, p=0.0013). Los puntajes de la EDZ fueron mayores en cuidadoras mujeres respecto a los cuidadores hombres (49.65 ± 8.9 vs. 42.59 ± 7.15, p=0.009). Conclusiones: Los pacientes fueron principalmente varones y solteros; los cuidadores: casados, mujeres y madres de los pacientes. La sintomatología depresiva en cuidadores (según la EDZ) fue mayor en mujeres y se correlacionó con la severidad de la enfermedad del paciente. Palabras clave: Depresión, Cuidadores, Esquizofrenia.



domingo, 7 de agosto de 2011

Esquizofrenia: Abandono y estigma

Ayer, en un programa televisivo, se emitió un reportaje extenso sobre un par de hermanos con alteraciones mentales que estaban viviendo solos a raíz del fallecimiento de la persona que los cuidaba.
La hermana vivía desnuda en una celda y no se comunicaba verbalmente, mientras que el hermano se comunicaba por momentos, pero con un discurso disgregado principalmente. El reportaje sirve para verificar lo que aún ocurre con los pacientes con trastornos mentales, principalmente psicóticos, quienes no reciben tratamiento médico y son recluidos en sus casas.
Lo paradójico del tema es que se habla de esa realidad como una cosa del pasado, cuando hoy en día hay instituciones (incluso estatales) que no reconocen estos problemas dentro de sus prioridades e incluso los seguros no cubren tratamientos psiquiátricos. ¿Cuál es la razón para que un paciente que tiene diabetes o artritis pueda recibir los beneficios de un seguro y un paciente que tiene esquizofrenia se vea impedido de recibir el mismo trato? En los últimos meses, el seguro integral de salud ha comenzado a cubrir las atenciones de algunos pacientes (que no llegan al 5%), pero el tratamiento no suele estar cubierto por una sencilla razón: el medicamento no se encuentra en farmacia.
Otro caso es el de las hospitalizaciones por causa psiquiátrica, las cuales parecen ser exclusividad de las 3 instituciones psiquiátricas especializadas (en el caso de Lima). En la práctica, en la mayoría de hospitales generales no se puede internar pacientes por causa psiquiátrica, entonces no queda otra opción que transferir y lo más probable es que el internamiento finalmente no se lleve a cabo porque en el hospital psiquiátrico no hay espacio suficiente.
Cuando era residente y llegaban pacientes con indicación de hospitalización, a veces no se podía llevar a cabo la misma porque el espacio era reducido, no había espacio y si había, entonces se tenía que guardar para los casos más severos. Quizás con justicia, el familiar preguntaba: "¿Que tiene que hacer para que sea hospitalizado?" En ese momento era preferible callar, para un familiar no hay paciente más importante que el suyo.
Algo similar pasa en consulta ambulatoria donde las citas para la primera atención son muy lejanas y suelen venir los mismos pacientes o los familiares para pedir una cita adicional. La solución no son las citas adicionales, después de unos meses en la misma situación, accediendo a las citas adicionales se termina con una cantidad interminable de pacientes en turnos de 4 horas que se convierten en 6 ó hasta 7 horas. ¿La calidad de atención es la misma? ¿Y la salud mental del médico? Por ahora sólo se cuenta con las buenas intenciones del médico, pero no basta. Falta más personal (psiquiatras, psicólogos, asistentas sociales, enfermeros), mejor infraestructura, mayor presupuesto y más organización.










viernes, 20 de marzo de 2009

Desde dentro

"Desde dentro" es un documental de Milagros Lizarraga que nos da la oportunidad de ingresar a "una de las colecciones de arte mas grande, en su genero, a nivel mundial".

Las personas que han conocido o conocen la realidad de la salud mental en el Perú saben que lo que menos sobra son los recursos humanos y económicos, como si fuera poco hay que agregar a esto el estigma de las enfermedades psiquiátricas. En este contexto hay que privilegiar el ingenio, no creo que haga falta mucho dinero para implementar un taller de arte para pacientes, y si no hay dinero no faltará algún laboratorio que gentilmente apoye esta iniciativa. Lo que solemos escuchar es que se gastan millones de dólares en investigación farmacológica y esto "justifica" el exorbitante precio de los fármacos en psiquiatría. El objetivo de la investigación es diseñar drogas que permitan a las personas mejorar su sintomatología en un principio y finalmente mejorar su calidad vida, ¿acaso el objetivo final de un taller de arte es muy diferente?

Si la misión pareciera demasiado difícil, en lugar de enfrascarnos en discusiones eternas podemos ir a las propias fuentes: ¿cómo lo hicieron en el hospital "Larco Herrera"?. Un conocedor de esto es el Dr. Grover Mori quién no tendría mayores inconvenientes en asesorar una iniciativa como la de implementar un taller de arte para pacientes.

El sabor que me deja este documental es ¿cuántas cosas ingeniosas pasan cerca nuestro y no nos damos cuenta?

"El médico dice que yo soy un psicótico, y no sé que significa ser psicótico…tener una psicosis, ser un esquizofrénico son cosas que yo no entiendo"


Desde Dentro (Parte 1)


Desde Dentro (Parte 2)


Desde Dentro (Parte 3)


Delirio sensitivo de referencia - Capitulo 1: Psicógeno y paranoide. Ideas sobrevaloradas y paranoia abortiva

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