miércoles, 22 de julio de 2020

Impacto emocional de la pandemia

Un grupo de médicos estamos interesados en evaluar el impacto emocional que está tendiendo la pandemia COVID 19 en la población general.

Si estás interesado, te invitamos a llenar la siguiente encuesta:





Gracias

sábado, 6 de junio de 2020

Conceptos prácticos sobre la pandemia COVID-19


Boletín informativo acerca de la pandemia Covid - 19 y conceptos prácticos

H. Kruger 

Sabemos que una cuarentena es la separación y restricción de movimiento de personas potencialmente expuestas a la enfermedad y aislamiento, la separación de personas diagnosticadas con la enfermedad de personas no sintomáticas. Aquí las usaremos indistintamente.

¿Qué sabemos de los daños psicológicos producidos por una pandemia en la población general?
1. A mayor duración del aislamiento mayor daño psicológico.
2. El día 9 de aislamiento es el punto cohorte a partir del cual se producen mayores síntomas psiquiátricos.
3.  Cada persona reacciona diferente ante el estrés que deriva en múltiples manifestaciones.
4.  Los niños y adolescentes son una población de riesgo junto a los adultos mayores y las personas con historia psiquiátrica que en el caso de estar en tratamiento psicofarmacológico debe continuar con él.
5. Nuestras comunidades tienen también sus propias formas y estilos de ver las cosas y de relacionarse siendo algunas más vulnerables que otras.


¿Cuáles son los daños más frecuentes reportados en pandemias?
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Ira
  • Negación
  • Depresión
  • Frustración
  • Aburrimiento
  • Sensación de perder el control.
  •  Incertidumbre
  • Culpa


Como afrontar cada síntoma:

A.      La ansiedad debe centrarse en lo que más le preocupa a la persona y luego manejar el fondo del síntoma, así:
           A.1  Si la persona teme por su familia, explicarle que intente comunicarse con ella. No temer a buscar información. Si no es posible, explicarle que no tiene sentido preocuparse por lo que no puede resolver.
           A.2  Si se trata de problemas financieros, plantearle con criterio de realidad que todos estamos centrados en un objetivo superior que es salvar al Perú y que luego él nos ayudará por haberlo salvado.
           A.3  Miedo a contagiarse o sufrir síntomas, indicarle que aplique los protocolos ya establecidos como llamar al 113, entre otros y que permanecer en casa es lo mejor que puede hacer.
           A.4 Controlar el miedo al miedo. Es muy dañino. Tenerlo en cuenta.

B.      La irritabilidad suele producirse en niños y adolescentes a quiénes es fundamental explicarles en su propio lenguaje lo que está sucediendo, lo que vamos a lograr con el aislamiento y que lo que viene después será mejor y todo habrá valido la pena. Los niños pueden llorar más de lo usual y hasta sufrir de diversos dolores.
C.      Irá es otra emoción tóxica que suele también suelen presentar los niños y adolescentes y también frecuente a partir del día 10 de cuarentena. Sucede en diversas formas e intensidades, así entonces, un adolescente con temperamento impulsivo puede gritar mucho hasta hacerse daño físico, golpeándose contra la pared o rompiendo cosas. Lo primero es no molestarnos por lo expresado, son descargas de emociones tóxicas que luego debemos de explicar que pueden transformarse en palabras hacia personas de confianza. Abrirle cortinas a la persona, ventilarlo y aplicar la técnica del “4 – 7 – 8” Ayurveda. Consiste en inhalar lento durante 4 segundos, mantener la respiración durante 7 segundos y exhalar durante 8 segundos, que esto baja la ira, ansiedad y tendencia a agitarse.
D.      La negación es una defensa inmadura que debe diluirse con información veraz, mensajes claros, contundentes y cortos. Debemos tener canales de comunicación masivos que informen con esperanza genuina y sin exceso de tragedias. Los medios informáticos también deben ser neutralizados en sus mensajes hechos por “terroristas cibernéticos” con sus difusiones que confunden y dañan psicológicamente a la población.
E.       La tristeza no es sinónimo de enfermedad depresiva pero se usa coloquialmente. Ayudar a que se realice de forma catártica o liberadora a través del llanto, la palabra con escucha, los silencios y la expresión de sentimientos. Evitar que sea abrumadora y excesiva. Infundir optimismo con nuestro propio ejemplo.
F.       Frustración que suele sobrevenir por estar encerrados y sentir que estamos privados de nuestra libertad, lo que es cierto pero por un fin altruista, elevado y sanador de un país. Está más presente en adolescentes, personas impulsivas, hiperactivas y con antecedentes psiquiátricos. Recordarles a aquellas personas que este proceso tendrá un final.
G.     Aburrimiento que debe neutralizarse manteniendo una rutina de actividades, procurando que se parezcan como a las usuales y de no poder ser así, incorporando cursos en línea, aprender a bailar, leer, realizar actividades lúdicas como damas, juego de naipes o cartas, adivinanzas, contar chistes y lo que más placer nos genere. Idealmente, realizar actividades físicas. Se requieren treinta minutos al día, cinco veces por semana.
H.      Sensación de perder el control suele presentarse en los jefes de familia o quiénes administran el hogar. En este caso se asocia a una enfermedad que simboliza limpieza, de aquí que un grupo significativo de estas personas recurra a comprar productos para limpieza e higiene relacionados, a saber, papel higiénico, que evoca las enfermedades de transmisión fecal – oral, alcohol en gel, detergentes, desinfectantes lejía entre otros.
I.        Incertidumbre ante múltiples situaciones, como: saber si está resultando la medida tomada ante la pandemia, dudas acerca de qué medicamentos tomar y cuáles no tomar, qué hacer ante situaciones no contempladas en el protocolo y muy particulares, prolongación de la cuarentena y lo que vendrá luego de esta, aspectos económicos y financieros, no contar con los recursos esenciales para vivir y algunos, sobrevivir. En los adultos mayores se hace necesario comunicarse continuamente ante la posibilidad de sentirse abandonados.
Todo lo cual se contrarresta con información autorizada y oficial con mensajes claros y cortos de manera dinámica, conforme se presentan los hechos.
J.        Culpa ante la posibilidad de haber contagiado o estar en riesgo de contagiar a un ser querido vulnerable, ante la dificultad de ofrecerle todo lo necesario para poder sostener la familia en bienestar y estabilidad emocional, no saber cómo afrontar y fallar en el intento de resolver eventos dados por conocidos. Para lo cual es fundamental tener diversas líneas de comunicación eficaz donde preguntar para evitar cometer errores o calmar culpas

Bibliografía
  • CE Noticias financieras. Marzo 2020.
  • Brooks, Samantha et al . The Lancet 2020.
  • Timaru Herald;Timaru 17 Mar 2020: 14
  • Tavares, Carlos et al Psychiatric Resaerch 287 (2020)
  • Qiu,J et al General Psychiatry, 33 (2)
  • Brooks, Samantha et al . The Lancet 2020.


lunes, 1 de junio de 2020

Gratas sorpresas

Las casualidades de la vida. Me toca hacer guardia para la institución donde laboro, pero en el lugar donde hice mi formación escolarizada de psiquiatría. 
Gratos recuerdos vienen a mi memoria, ahora el ambiente de TEC luce vacío, los clinos están cerrados. Las camas que solían albergar a las damas hospitalizadas ahora son ocupadas por pacientes con mascarillas. 
En el consultorio de psiquiatría me encuentro con la mayor sorpresa. Hay una tabla de equivalencia de antipsicóticos, posiblemente como guía para residentes. Se me hace familiar aquel cuadro y entre los archivos de este blog encuentro que es el cuadro que alguna vez hice recopilando información sobre las equivalencias. 
Si ese cuadro le sirvió a alguien entonces ya cumplió su misión. Es el mejor reconocimiento que puedo tener.



lunes, 13 de abril de 2020

Intervención en crisis COVID 19

Acabo de revisar el resumen que hice hace más de 10 años con relación a la Intervención en crisis y salvo temas que se podrían adaptar, la esencia es la misma. 
Hay que considerar que en este momento pueden desarrollar crisis una persona de la población general que se siente atemorizada por las noticias y que se va desgastando emocionalmente por la cuarentena, sin embargo no hay que perder de vista al personal que se encuentra cara a cara con la situación, vale decir personal que resguardan las calles, que parte de su trabajo se da en las calles (personal de limpieza) o el equipo de salud de hospitales y clínicas. 
Como personal de salud estamos expuestos a un contagio o a un accidente laboral, pero las noticias relacionadas a contagios y eventuales complicaciones hacen que uno vea el peligro al lado, respirando en la nuca. 
Hay que ser muy cautelosos acerca del momento en que se realiza la intervención, si las circunstancias lo ameritan se hará en el trabajo, tomando todas las medidas de seguridad, aunque existe la posibilidad de videollamadas. A veces, por querer ayudar podemos hacer la intervención o prevención mediante charlas antes o durante el turno. Hay que ser empáticos, lo único que piensa el personal que está en la atención de áreas COVID es terminar su turno con el menor número de intercurrencias y regresar a su casa, con la preocupación adicional de si se ha contagiado poder contagiar a sus familiares. 
En la medida que el tiempo lo permita trataré de adaptar aquella entrada de hace más de 10 años a la situación actual. 

viernes, 10 de enero de 2020

Actos fallidos

"Damos el nombre de actos fallidos a ciertas reacciones frustradas determinadas por complejos, y, en particular, a los actos que parecen impensados como el de arrugar un papel, dejar caer un anillo de esponsales, volcar un vaso, etc., los cuales pueden ocultar a veces, sin embargo, cierta tendencia afectiva, por ejemplo, una antipatía inconfesada por la persona que le regaló el anillo, o algo similar; aunque sería excesivo buscar un complejo importante detrás de cualquier torpeza o descuido ligero. Desde luego, todo está determinado en la vida psíquica, hasta el menor detalle…, pero no siempre por un complejo". 

Ernst Kretschmer. Psicología médica. Editorial Labor, 1966

domingo, 29 de diciembre de 2019

Cura de sueño

Cuando alguien solicita una cura de sueño o refiere que a una persona se le ha realizado una cura de sueño, a los psiquiatras formados en las últimas décadas se nos es difícil vincular el tratamiento de determinada afección con dicha cura. Es difícil encontrar información sobre el tema porque hoy en día, por lo menos con ese término, no se aplica dicho tratamiento.

Revisando el Tratado de Psiquiatría de Henri Ey y P. Bernard-Ch. Brisset encontré un capítulo sobre cura de sueño para saber de que se trataba, cuales eran las indicaciones y como se aplicaba. Espero en una entrada futura explicar la diferencia entre lo señalado en este artículo y lo que se realiza hoy en día.


Las curas de sueño

Actualmente, se entiende por curas de sueño los métodos que permiten obtener un sueño discontinuo, de profundidad variable, durante varios días.

1º.    Tipos de curas. Es preciso insistir sobre el polimorfismo de las curas de sueño. Entre la antigua narcoterapia a lo Klaesi (Dauernarkose) y la cura de somnolencia ligera, existen todos los grados intermedios. La flexibilidad del tratamiento permite un ajuste bastante preciso a las necesidades del enfermo. Se pueden oponer, para fijar ideas: la cura profunda del tipo Klaesi (duración del sueño 24 horas; duración de la cura 4 o 5 días); la cura ligera del tipo ruso (duración del sueño: de 12 a 15 horas por término medio; duración de la cura: varias semanas, si es necesario); la cura generalmente utilizada en Francia es la cura intermedia (duración del sueño: de 15 a 20 horas; duración de la cura: un promedio de 15 días).
Esta cura se efectúa con la ayuda de hipnóticos potencializados y en buenas condiciones de tranquilidad y aislamiento. Se obtiene así un sueño discontinuo, de mediana tranquilidad y de larga duración.
Es necesario tener una instalación y un personal adecuados. La cura se hace generalmente en habitación individual, aunque ciertos autores han utilizado con provecho la habitación común, en la que unos 5 o 7 enfermos empiezan y terminan su cura juntos. El estudio de H. Faure (1958) proporciona una descripción viva y profunda de estas curas colectivas.
Los exámenes previos requieren esencialmente una exploración cardiovascular, respiratoria y hepatorrenal. Deben descartarse los sujetos de edad, antiguos flebiticos y antiguos ictéricos. Se será muy prudente con los asmáticos, tuberculosos y los portadores de una infección crónica cualquiera. Cuando la cura sea aplicada a sujetos frágiles, es una buena medida asociar, de entrada, a título preventivo, los correctores útiles: antibióticos o anticoagulantes por ejemplo.
Las drogas utilizadas son muy variadas. Los barbitúricos y los neurolépticos constituyen la base de todas las curas. Unas veces se preferirán los barbitúricos ligeros del tipo amobarbital (0,6 a 0,8 g cada 24 horas); otras los barbitúricos "prolongados", de los que el Gardenal (0,5 a 1 g) y el Veronal (0,4 a 0,8 g) son los mejores. Los neurolépticos generalmente se asocian a los barbitúricos, a dosis medias (100 a 150 mg de clorpromacina, por ejemplo). Ciertos autores hacen preparar sellos de fórmulas diversas (E. Berard), que les permiten disminuir las dosis sin que el enfermo se dé cuenta. Los opiáceos pueden ser adicionados a las otras drogas hipnóticas en el caso de que el enfermo este angustiado, lo cual ocurre con frecuencia. Pueden adjuntarse otros hipnóticos. En toda cura de sueño es necesaria una preparación psicosocial (Le Guillant, Monnerot), la cual no solamente deberá ser aceptada por el enfermo, a quien se le darán las explicaciones pertinentes, sino que hay que esforzarse en no comenzar la cura más que en un momento táctico favorable.

2º.    Desarrollo de la cura tipo. En la cura media e individual tomada por tipo, el sujeto, durante los 3 o 4 primeros días, duerme abundantemente (de 16 a 20 horas), con despertares agradables y francos. Es la fase de tranquilidad o de gratificación, en la cual el enfermo experimenta el relajamiento apaciguador de sus luchas y defensas.
A esta fase (que puede bastar en algunos enfermos) sucede otra de sueño más profundo. Es la fase de onirismo, más o menos accesible al observador. A veces, esta fase termina con algunos días penosos, de pesadillas y semiconfusión (Ey, Sivadon, Berard). Debe estarse preparado para confortar al enfermo mediante la presencia y la palabra, sin pretender entrar en sus dramas oníricos.
Es necesario esforzarse en terminar la cura por una nueva relajación, obtenida generalmente por una franca disminución de las dosis del hipnótico, el use de opiáceos e intervenciones tranquilizantes.

3º.    Variantes y asociaciones. Pueden asociarse a la cura de sueño numerosos procedimientos terapéuticos. Así, en las llamadas afecciones psicosomáticas, está particularmente indicado proseguir o emprender durante la cura los tratamientos somáticos necesarios. El electroshock puede ser asociado bajo reserva de un buen estado general y de un control E.C.G.
La asociación de antidepresivos a la cura del sueño constituye un medio muy útil de luchar contra la melancolía de forma ansiosa, en las cuales el enfermo está a menudo agitado y sumido en el riesgo de suicidio.

4º.    Accidentes y complicaciones. No citaremos más que los accidentes serios que exigen el cese de la cura. Éstos son, principalmente, los accidentes respiratorios: excepcionales en las curas modernas, eran el escollo de las narcosis prolongadas del tipo Klaesi. Se observan a veces accidentes hepatobiliares; las ictericias de las curas de sueño, como las de clorpromacina, resultan de una compleha patogenia, en la que el espasmo del esfínter de Oddi parece desempeñar un papel preponderantes– de aquí la descripción sistémica de colagogos durante las curas-. A veces, se asiste a brotes de infección (infecciones urinarias, cutáneas o subcutáneas, intestinales, etc.). Las complicaciones cardiovasculares merecen particular atención (colapso tensional, espasmos vasculares cerebrales). Sin embargo, son los trastornos de la coagulabilidad (trombosis, flebitis, infartos) los que han sido destacados como especialmente peligrosos, aunque relativamente raros. Estas complicaciones justifican la vigilancia cotidiana del sistema cardiovascular y de la piel, así como la eliminación de los sujetos con antecedentes vasculares. Si algunos de estos sujetos, sospechosos de tales complicaciones, son propuestos para una cura, es necesario exigir un examen cardiovascular cuidadoso y considerar la utilización preventiva de los anticoagulantes.

5º.    Indicaciones y resultados. La mayor indicación está constituida por los estados de angustia. Se trate de la neurosis de angustia clásica o de estados emocionales sobreagudos (tipo neurosis de guerra), o también de los brotes de angustia en los neuróticos o en los psicosomáticos, la cura de sueño constituye la terapéutica de elección.
La abstinencia en  la toxicomanía justifica a menudo el recurso a la técnica de Klaesi (narcosis profunda, continua y breve).
Los otros síndromes psiquiátricos constituyen indicaciones más raras: en la esquizofrenia, ciertos autores (Racamier) estiman que ella permite, mejor que otros tratamientos, la liquidación de los episodios catatónicos. En las depresiones melancólicas, constituyen a veces un auxiliar precioso.  En ciertas psicosis delirantes agudas que reaccionan  favorablemente, la cura de sueño permite sobre todo instituir una psicoterapia catártica.
La utilización de la cura de sueño en los síndromes psicosomáticos ha justificado interesantes publicaciones: úlceras gastroduodenales, hipertensión arterial, asma, dermatosis, algias psicosomáticas, etc.

6º.    Interpretación psicofisiológica de la cura de sueño. La cura de sueño realiza el prototipo mismo de una terapéutica psicosomática, en la que es difícil disociar el factor psicoterápico y el factor fisioterápico. Se ha insistido sobre el efecto catártico (reviviscencia  de  los traumatismos  psíquicos reprimidos, acción análoga a la de las pesadillas y los sueños en el normal) y sobre el efecto cerebral (acción diencefálica), ruptura del circuito nocivo entre los “stress” y las reacciones que engendran, y ruptura de las conexiones corticosubcorticales (escuela de Pavlov), o también sobre el efecto psicosocial (el sueño procura una seguridad extraída de una especie de consigna o permiso de regresar). En efecto, es una terapéutica caracterizada por la regresión a las capas profundas y arcaicas de existencia, en las que los sueños, las relaciones infantiles y las satisfacciones libidinales primitivas son vividas y pueden  ser objeto de una psicoterapia análoga a la del "narcoanálisis". La cura de sueño es efectivamente a la vez una puesta en reposo de la actividad nerviosa superior y una “válvula de seguridad'' para la tensión conflictiva inconsciente.




jueves, 16 de agosto de 2018

Depresión en palabras sencillas

En la última edición de la Feria internacional del libro de Lima, el Fondo editorial de la Universidad Peruana Cayetano Heredia del Dr. Johann Vega Dienstmaier puso a disposición de los visitantes el libro "Depresión: Un enfoque general para los profesionales de la salud". Si bien el libro aún no ha sido presentado oficialmente, ya esta a la venta. 
Se trata de un libro muy didáctico, a pesar que esta dirigido a profesionales de la salud, los términos que podrían asumirse que el lector conoce (p.e el test de supresión a dexametasona), el autor lo describe de tal manera que puede ser entendido aún por personas que no pertenecen al área de salud. Excepto el capítulo de evaluación y tratamiento donde es más detallado al escribir sobre antidepresivos, mecanismos de acción y opciones terapéuticas cuando falla un tratamiento, el resto del libro podría ser útil para pacientes, familiares y público en general. 
Un acierto del autor y del Fondo editorial que esperemos se replique con otros temas de salud mental. 

Delirio sensitivo de referencia - Capitulo 1: Psicógeno y paranoide. Ideas sobrevaloradas y paranoia abortiva

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