domingo, 7 de agosto de 2011

Esquizofrenia: Abandono y estigma

Ayer, en un programa televisivo, se emitió un reportaje extenso sobre un par de hermanos con alteraciones mentales que estaban viviendo solos a raíz del fallecimiento de la persona que los cuidaba.
La hermana vivía desnuda en una celda y no se comunicaba verbalmente, mientras que el hermano se comunicaba por momentos, pero con un discurso disgregado principalmente. El reportaje sirve para verificar lo que aún ocurre con los pacientes con trastornos mentales, principalmente psicóticos, quienes no reciben tratamiento médico y son recluidos en sus casas.
Lo paradójico del tema es que se habla de esa realidad como una cosa del pasado, cuando hoy en día hay instituciones (incluso estatales) que no reconocen estos problemas dentro de sus prioridades e incluso los seguros no cubren tratamientos psiquiátricos. ¿Cuál es la razón para que un paciente que tiene diabetes o artritis pueda recibir los beneficios de un seguro y un paciente que tiene esquizofrenia se vea impedido de recibir el mismo trato? En los últimos meses, el seguro integral de salud ha comenzado a cubrir las atenciones de algunos pacientes (que no llegan al 5%), pero el tratamiento no suele estar cubierto por una sencilla razón: el medicamento no se encuentra en farmacia.
Otro caso es el de las hospitalizaciones por causa psiquiátrica, las cuales parecen ser exclusividad de las 3 instituciones psiquiátricas especializadas (en el caso de Lima). En la práctica, en la mayoría de hospitales generales no se puede internar pacientes por causa psiquiátrica, entonces no queda otra opción que transferir y lo más probable es que el internamiento finalmente no se lleve a cabo porque en el hospital psiquiátrico no hay espacio suficiente.
Cuando era residente y llegaban pacientes con indicación de hospitalización, a veces no se podía llevar a cabo la misma porque el espacio era reducido, no había espacio y si había, entonces se tenía que guardar para los casos más severos. Quizás con justicia, el familiar preguntaba: "¿Que tiene que hacer para que sea hospitalizado?" En ese momento era preferible callar, para un familiar no hay paciente más importante que el suyo.
Algo similar pasa en consulta ambulatoria donde las citas para la primera atención son muy lejanas y suelen venir los mismos pacientes o los familiares para pedir una cita adicional. La solución no son las citas adicionales, después de unos meses en la misma situación, accediendo a las citas adicionales se termina con una cantidad interminable de pacientes en turnos de 4 horas que se convierten en 6 ó hasta 7 horas. ¿La calidad de atención es la misma? ¿Y la salud mental del médico? Por ahora sólo se cuenta con las buenas intenciones del médico, pero no basta. Falta más personal (psiquiatras, psicólogos, asistentas sociales, enfermeros), mejor infraestructura, mayor presupuesto y más organización.










4 comentarios:

  1. Saludos Martín, un gusto leerte.

    Evidentemente el problema tiene muchas aristas, una de ellas es el propio estigma dentro del propio sector salud a la salud mental, que aunque parezca mentira exacerba las diferencias de dotación de infraestructura, presupuesto y personal.

    Sería interesante que ante esta realidad lo que tenemos como esbozo de sistema se articule y no nos veamos como instituciones psiquiátricas y hospitales generales, sino coordinar efectivamente sistemas de referencia y contrarreferencia en base a objetivos comunes (no de descarga y vernos como un bloque integrado de recursos para el afronte de los problemas de la población), para ello falta el componente fundamental de atención primaria en salud mental (no la distorsión de desplazar psiquiatras a los centros, sino la de capacitar al personal para que pueda detectar y resolver los problemás más frecuentes tempranamente, como pasa con la salud materna o infantil, y mantener asesoría en servicio constante periódica presencial de los especialistas). Los casos complicados, que serán los menos, llegarían al hospital general con servicios de psiquiatría bien equipados que resolverían en última instancia la dificultad; el estigma de ir a una institución psiquiátrica sería poco a poco eliminado, como pasa en otros paìses que han fortalecido esta metodología de atención.

    Es claro que para ello es fundamental decisión política de las autoridades (ganarse el problema como se dice), sin embargo desde la zona de la atenciòn directa también podemos hacer muchas cosas... qué nos impide por ejemplo reunirnos y conversar los colegas sobre estos temas y plantear algunas alternativas de corto alcance como primera medida, por ejemplo cómo van los registros de referencias, el seguimiento comunitario de la adherencia terapéutica utilizando las redes que ya existen para otros problemas de salud, etc, etc...

    Por otro lado, un ejemplo de integración de la atención oportuna y hospitalizacioin es la que han desarrollado los colegas del Hospital Hipólito Unanue con el programa de atención del usuario suicida que involucra su hospitalización breve y seguimiento.

    Evidentemente la sensibilización a la sociedad y medios de comunicación es otro paso importantísimo, más prefiero verlo como una consecuencia inmediata luego que las personas que estamos en el sistema de atenciòn de salud mental estemos convencido de cambiarlo y no sólo de adaptarse y "hacer lo posible".

    Finalmente, el éxito de cualquier atención sanitaria no es quitar síntomas, sino facilitar medios para mejorar la recuperación y mejoramiento de la calidad de vida de nuestros semejantes, incluídos en todos aspectos en nuestra sociedad.

    Felicitaciones por la entrada y sigue publicando.

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  2. Gracias por el comentario y completamento de acuerdo con Ud. Dr.
    El diagnóstico y tratamiento inicial de los principales problemas psiquiátricos debería recaer en los médicos de los centros de salud, previa capacitación. En casos complejos se referiría a los hospitales. Uno de los problemas es que no hay una definición para distinguir en que consiste un "paciente complejo".
    Otro punto importante es que la rehabilitación psiquiátrica sólo se encuentra en los centros especializados y en algunos centros de salud, mientras que en los hospitales generales es muy raro encontrar centros de rehabilitación.
    Efectivamente es un ejemplo a seguir la experiencia de los colegas del Hospital Hipólito Unanue.
    Saludos.

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  3. Desde el punto de vista de que cada cual debe poner su granito de arena en el abordaje de la enfermedad mental grave, mi blog nace con el deseo de poner al alcance de todos, los conocimientos actuales en torno a la dieta y la enfermedad mental.

    Os invito a registraros y participar en él.

    http://dieta-cerebro.blogspot.com/

    Dr José Antonio Villegas
    Catedrático de Fisiología
    Miembro de la Academia de Medicina de Murcia

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