miércoles, 30 de marzo de 2011

Personalidades psicopaticas

Revisando algunos resúmenes he encontrado algunos interesantes. En una de las primeras entradas del blog transcribía un artículo de Honorio Delgado “Personalidad y Delincuencia”. Esta entrada es un resumen del capítulo: Personalidades psicopáticas del libro de Kurt Schneider “Patopsicología Clínica”.

- Las personalidades psicopáticas son aquellas que sufren por su anormalidad o que debido a ella hacen sufrir a la sociedad.

- Las personalidades anormales son variantes congénitas, basadas las más de las veces en la disposición, ampliamente transformables sin embargo mediante el desarrollo y las oscilaciones de su fondo no vivenciable y, además por el destino, por vivencias en el sentido más amplio de este término.


1. Psicópatas hipertímicos

- Personalidades con estado de ánimo fundamentalmente alegre, temperamento vivo (sanguíneo) y una cierta actividad.

- No rara vez son bondadosos, dispuestos a ayudar; muchas veces son eficientes, capaces de rendimientos, pero carecen de firmeza y de profundidad, son poco dignos de confianza, sin sentido crítico, descuidados, fáciles de influenciar.

- Muestran un ingenuo sentimiento de suficiencia y son, en absoluto, optimistas orientados hacia lo inmediato y lo real.

- Junto a estos hipertímicos más equilibrados, existen también hipertímicos agitados, excitados, sin estado de ánimo fundamentalmente alegre.

- Los hipertímicos son especialmente incluibles dentro del círculo psicopático en calidad de hipertímicos pendencieros o como hipertímicos impulsivos. Se comprende que debido a su temperamento vivo y su elevado sentimiento de suficiencia incurran fácilmente en querellas.

- Los buenos principios son rápidamente olvidados y las malas experiencias son vividas de un modo superficial.


2. Psicópatas depresivos

- Sufren bajo un estado de ánimo más o menos deprimido, bajo una concepción pesimista, o por lo menos escéptica de la vida.

- En todo se ve el lado malo, nada aparece límpido, todo se ve como estropeado por algo. Las cavilaciones impiden el cumplimiento de los deberes cotidianos, y no cesan jamás: preocupaciones de todo género, autorreproches, dudas acerca del valor, del sentido de la existencia.

- Las experiencias penosas son vividas de un modo profundo y persistente y conducen a crisis; por otra parte, las auténticas necesidades liberan a veces de los sufrimientos.

- No les alegra ningún éxito y todo reposo trae consigo el peligro de la irrupción de los fantasmas reprimidos.

- Existen variantes melancólicas, personalidades blandas, bondadosas y al mismo tiempo tímidas y fáciles de desanimar, y variantes más bien malhumoradas: frías, gruñonas, obstinadas, desconfiadas, irritables, criticonas; también existen depresivos malvados, que se complacen en hacer daño.


3. Psicópatas inseguros de sí mismo

- Son ligeramente depresivos, mas, sin embargo, la inseguridad vital de los depresivos no es necesariamente una inseguridad de sí mismo. Nos referimos a aquellas personas con íntima inseguridad y con deficiente confianza en sí mismas.

- La falta de libertad interior y la timidez de los inseguros de sí mismos se halla en ocasiones rígidamente compensada hacia el exterior mediante una apariencia demasiado segura, incluso arrogante, o también mediante un aspecto llamativo: no se quiere pasar desapercibido.

- Están siempre pugnando con remordimientos y escrúpulos de conciencia, y de todo cuanto fracasa se achacan en primer lugar a sí mismos.

- Sobre el terreno constituido por estas personalidades surgen las obsesiones. Es preferible hablar de psicópatas anancásticos u obsesivos en lugar de hablar de neuróticos obsesivos.

- Las ideas obsesivas surgen muchas veces con la brusquedad del rayo, con frecuencia son desencadenadas por una determinada palabra o frase, y no raramente acompañan sensaciones corporales (vértigo, palpitaciones) a la angustia que se apodera del sujeto.

- Las ideas obsesivas desvalorizan y se enseñorean frecuentemente incluso de aquello que por su contenido les es completamente extraño, que no se halla en absoluto relacionado con ellas y que no les corresponde en modo alguno.

- Si una nueva obsesión llega a alcanzar la primacía, las más de las veces ha desaparecido ya la anterior y el sujeto se sonríe ahora del contenido de ésta con un aire completamente crítico, pero la vieja obsesión puede retornar de pronto, y entonces desaparece la nueva.

- La angustia ante la posibilidad de que pueda surgir una obsesión para no desaparecer ya en mucho tiempo constituye en una obsesión. Esto hace que se adopten todo género de medidas de precaución y defensa, que muchas veces resultan incomprensibles y extrañas para el no iniciado.

- El sujeto extremadamente inseguro de sí mismo no goza en absoluto de la vida y, sin embargo, se ve constantemente asaltado por remordimientos de conciencia.

- Viven en un constante temor de haber descuidado algo o de haber realizado algo mal, o también de que suceda algo en general.


4. Psicópatas fanáticos

- Hay sentimientos sobrevalorados, de índole personal o ideativa, y ciertamente constituye el fanático propiamente dicho una personalidad marcadamente activa y expansiva.

- El fanático personal, como sucede con el querulante, lucha por su derecho real o supuesto.

- El fanático idealista lucha o realiza manifestaciones a favor de su programa. Existen también fanáticos silenciosos, excéntricos, vueltos de espalda a la realidad, puramente fantaseadores, de natural poco o nada combativo, como sucede con algunos adeptos a sectas y los denominamos fanáticos pacíficos.

- Tienen interés psiquiátrico como querulantes y en especial como querulantes de renta, los fanáticos expansivos. A veces surgen también en ellos desarrollos paranoides, que ya no cabe confundir con lo que corrientemente se designa como desconfianza y que pueden tener, por ejemplo, un contenido de celos.


5. Psicópatas necesitados de estimación

- Personalidades que desean aparentar más de lo que son, lo cual caracterizaba para Jaspers la esencia de lo histérico.

- La necesidad de estimación puede en parte mostrarse mediante un modo de ser excéntrico; con el fin de atraer sobre sí la atención se asumen las opiniones y se realizan las cosas más extrañas y con frecuencia se procura también adoptar un aspecto exterior llamativo.

- Otra actitud posible es la autoalabanza y finalmente la de referir historias o representar escenas en que se realce la propia personalidad, para lo cual se requiere bastante más fantasía. Se trata en este caso de seudología fantástica, una denominación algo anticuada.

- La inautenticidad de estos caracteres dificulta una relación humana con los demás.


6. Psicópatas lábiles de ánimo

- Son gentes “lunáticas”, en las que de modo insospechable surgen oscilaciones de ánimo de índole irritable – depresivo. En muchas ocasiones resulta sumamente difícil asegurar si estos cambios de humor son reactivos.

- De tales cambios de humor surgen múltiples acciones impulsivas, tales como huídas, o excesos de bebida.

- A veces son designados los psicópatas lábiles de ánimo como “epileptoides”.


7. Psicópatas explosivos

- Son aquellas personas que estallan al menor pretexto, es decir gentes excitables hacia el exterior, irritables, que fácilmente montan en cólera.

- Cualquier palabra les hiere, y antes que su personalidad haya captado y valorado exactamente su peso y significación, surge un reaccionar en la forma explosiva de la respuesta insultante o del acto de violencia.


8. Psicópatas desalmados

- Son gentes que carece, o casi carecen, de compasión, vergüenza, sentido del honor, remordimientos, conciencia.

- Son con frecuencia de un modo de ser sombrío, frío, gruñón, y según sus actos, impulsivos, brutales, crueles.

- En modo alguno hablamos de “debilidad mental moral”, pues debilidad mental significa “defecto intelectual congénito”, y éste puede no hallarse presente, aun cuando muchas veces sucede así.

- Son fundamentalmente incorregibles o ineducables, ya que en los casos acentuados falta toda base sobre la que pudiera actuar una influencia constructiva.

- No debemos olvidar, al tratar de los criminales desalmados, que también existen desalmados absolutamente “sociales” y que “caminan sobre cadáveres”. La inteligencia es frecuentemente notable en estos casos.


9. Psicópatas abúlicos

- Se entregan sin resistencia alguna a todos los influjos.

- Son personas sugestionables, que en su mayoría son también fácilmente accesibles a las influencias de índole positiva, mas lo que mediante las buenas influencias se les proporciona no dura mucho.

- Son víctimas del primero con quien se tropiezan y les cuenta cualquier historia. Su aspecto social es el de la inestabilidad.


10. Psicópatas asténicos

- Distinguimos aquí dos subformas.

- La primera comprende a ciertos sujetos que se sienten psíquicamente insuficientes. Sus lamentaciones son de índole muy general: escasa capacidad de rendimiento, incapacidad para concentrarse, disminución de la memoria.

- Sufren vivencias de extrañamiento: todo el mundo perceptivo se les aparece lejano, irreal, falso.

- Con frecuencia cualquier cosa sin importancia los acobarda.

- La segunda subforma la constituyen aquellos sujetos que debido a motivos caracterológicos fracasan fácilmente en lo somático. Se quejan de rápida fatiga, de insomnio, cefaleas, trastornos cardíacos, vasculares, vesicales, menstruales y de otros muchos.

- Sería una anticipación injustificada atribuirlos a alteraciones del sistema nervioso, a labilidad vegetativa, a “neurastenia”, por lo cual será más prudente que hablemos de un modo menos definido de lábiles somáticos, de somatópatas.

- Dirigen de un modo habitual la atención sobre su cuerpo, y así sufren la función y el juego coordinado de los sistemas lejos del control de la conciencia.

- Resultan amplificadas y fijadas alteraciones funcionales que en efecto lo son.

lunes, 7 de marzo de 2011

La historia del litio

Siguiendo un poco la línea de la encuesta en línea y que los lectores de este blog pedían sobre mayor información sobre temas relacionados a la salud mental pues les presento un artículo.
Todos, tanto profesionales ligados a la medicina como la población en general, alguna vez se han referido al litio: "a fulano le falta litio", "mengano toma litio", etc. El tomar litio parece ser un denuesto, así que les dejo un poco de la historia del famoso litio. El artículo aparece en el tercer número de la edición 2010 de la Revista de Neuro-Psiquiatría y fue elaborado por el Dr. Aitor Castillo.

Para acceder al texto completo pulse sobre la imágen

Los desórdenes de la personalidad

Sobre la entrada anterior me parece interesante para complementar la información la charla sobre desórdenes de la personalidad que se dio hace algún tiempo en Salud Mental en RPP.

Haga click sobre la imagen para acceder a la página de la charla

domingo, 6 de marzo de 2011

Noticias breves

Este fin de semana encontré dos artículos curiosos que quería compartir. Ambos publicados en El Comercio. El primero se titula "El cisne extraviado" y aborda el perfil psicológico de la protagonista (Nina) de la película El cisne negro. Hay diversas opiniones sobre la protagonista, pero una de ellas llama mi atención:

“Nina podría ser diagnosticada como ‘borderline’, pues tiene períodos transitorios de locura, de psicosis, por tratar de dominar toda esa parte negra que la agobia”, afirma María Paz de la Puente. Así, vemos cómo ella se arranca la piel de las uñas, cómo se inflige lesiones, cómo se desfoga haciéndose daño y sintiéndose culpable por ello o cómo siente que de verdad le están naciendo plumas debajo de la piel, en un parto triste y doloroso.
“Eso que es una locura es al mismo tiempo una salvación para ella”, explica De la Puente. “Es paradójico porque al buscar ser el cisne negro (el personaje perverso de la obra de Tchaikovski), ella busca escapar del destino que tenía como cisne blanco. Y al final lo logra. Ella le dice al director que ha sentido la perfección y se tira hacia atrás, y aparece esa mancha roja de sangre en su vientre que se abre a muchas interpretaciones. Puede significar la muerte del cisne blanco, pero también podríamos pensar que ha perdido la virginidad, o puede estar ligada al nacimiento de un nuevo ser”.
Esa mezcla entre nacimiento, pérdida de la virginidad y muerte, esa lucha entre Eros y Tánatos, representa todo el simbolismo freudiano que cubre la película y, como dice María Paz de la Puente, no podemos evitar identificarnos con Nina porque todos alguna vez asesinamos a ese cisne blanco para dejar volar nuestras emociones y deseos.

No quisiera ahondar en el tema psicoanalítico porque bien reza el dicho "zapatero a tus zapatos". Precisamente por eso me parece bastante apresurado, después de ver la película, esbozar un diagnóstico de "borderline" (trastorno limítrofe de la personalidad). Este es un ejemplo del uso excesivo de los manuales diagnósticos. Estos manuales de ninguna manera deben sustituir el criterio clínico y lo comento porque últimamente veo pacientes que llegan a consultorio con sus diagnósticos hechos en base a un manual. ¿Parece fácil verdad? Leo las instrucciones, voy sumando y si cumplo con ciertos requisitos...¡eureka, he hecho un diagnóstico! No se puede juzgar un acto si se le saca de contexto y luego un comportamiento en momento dado de la vida no significa que ese sea el patrón que sigue la persona. Una golondrina no hace verano.

Es difícil hacer un diagnóstico en base a una película, no creo que algún director tenga ese propósito, pero si se intenta hacer como ejercicio imaginativo hay que hacerlo con pinzas. En la película, la protagonista se inflige lesiones (rascado constante de la espalda o jalar la piel circundante a la uña) en respuesta a pseudopercepciones que la atormentan. En una persona con trastorno de personalidad limitrofe (TPL) estas auto-lesiones se suelen observar concomitantemente a una disforia primaria o secundaria a eventos que la persona no puede procesar en ese momento, incluso el hecho de autolesionarse puede apaciguar la disforia.

Otro punto para sostener el diagnóstico de TPL son "los períodos transitorio de locura, de psicosis". Es cierto que personas con este diagnóstico pueden tener episodios llamados micro-psicóticos, los mismos que no son primarios (no aparecen de la nada), suelen aparecer en medio de una crisis (nuevamente eventos que la persona no puede procesar en ese momento). "Esa parte negra que la agobia", si no tiene ningún fundamento, es psicótica por sí misma, por lo tanto el "período de locura" por tratar de dominarlo parte de un punto que ya era psicótico.

Vuelvo a repetir que es una película y el objetivo del director no es que alguien haga un diagnóstico. Puede que si tendríamos la "historia completa" (siendo imaginativos) de Nina quizás encajaría dentro de un trastorno limítrofe de la personalidad, pero con lo observado parece osado.

La segunda noticia tiene un carácter más cómico, se trata de terapeuta que busca innovar con su técnica, la cual consiste en ir quitándose la ropa mientras el paciente le va relatando su problema.

Sarah White, una aficionada a la psicología de 24 años, ha encontrado una manera bastante inusual para que sus pacientes se abran más rápidamente mientras son tratados: en plena sesión, se va quitando la ropa. Según ella, esto les permite a sus pacientes revelar sus problemas con mayor facilidad.
“Para los hombres en particular es más interesante, más atractivo, más emocionante”, explica Sarah. “Si Freud utilizó la libre asociación, yo uso la desnudez”, agregó.
En entrevista con “New York Daily News”, Blanco dijo que sus más o menos 30 clientes son una mezcla de estudiantes universitarios con problemas sexuales, hombres de mediana edad con problemas de relación, e incluso un par de mujeres que han disfrutado de sesiones chat desnudas con algún compañero.
White habría tenido la idea de realizar sesiones de terapia al desnudo después de haber sido inspirada por una de las teorías que aprendió como estudiante de psicología. Sin embargo, ella reclama que su “terapia” no es aprobada por las asociaciones de salud mental y admite que no es una terapeuta con licencia.

Me queda una duda, ¿importará que la(el) terapeuta tenga determinadas características físicas? Lo digo porque esta terapeuta tiene una figura esbelta y si se quiere reproducir el método habría que buscar personas con similares características o ingresar al gimnasio.